ENRIQUE DUNAYEVICH

Historia Judía no tradicional

TOMANDO VUELO

Una salida que el mundo require

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

En la nueva coyuntura mundial actual con el rol del capital financiero, en la forma de globalización. ¿Se puede seguir hablando de ‘imperialismo’ de referirnos a la Shell holandesa, la Esso americana, la Standard inglesa, la Total francesa, cuando los capitales sauditas (entre otros) están en todas partes? Con los capitales americanos en China y la burocracia del partido recibiendo las prebendas?

En un contexto en el que la brecha entre los más favorecidos (cuantitativamente cada vez menos) y los menos favorecidos (cada vez más) es cada vez mayor. ¿Se puede decir que la crisis no es general, que es sólo una burbuja? ¿Qué el terrorismo y los estallidos son sólo chisporroteos?

La respuesta no es sencilla y no puede ser breve.

El imperialismo que como neocolonialismo incrementó la expoliación de los recursos naturales de los países subdesarrollados (supuestamente en vías de desarrollo) generando una ola de inmigración de las regiones más pobres, dio lugar, en los países avanzados a un aumento de la discriminación y del nacionalismo y en los países sobre expoliados, a la proliferación de talleres esclavos y del trabajo en negro.

El hecho es que la crisis es general, que el capitalismo en su estructura ha fracasado, que la globalización y el neocolonialismo no son una salida y que retrotrayéndonos a sus orígenes (los del capitalismo), con transiciones y retrocesos, la Edad Moderna que recién terminó con el siglo XIX, fue el reino de la Razón, en el que el hombre era el centro y el pueblo delegaba el poder a la burguesía través de la representación indirecta.

Con transiciones y retrocesos (el bonapartismo, el absolutismo), con el positivismo como máxima expresión, el siglo XX abrió el paso al nacimiento de una Nueva Era, que llamamos ahora sí, la Edad Contemporánea (o del Pensamiento Contemporáneo). Un tránsito marcado por una revolución en el pensamiento y en el arte – Einstein, Freud, Heisenberg, Picasso, Schoenberg – acompañada por una revolución tecnológica: la de la informática y las comunicaciones.

Los cambios por los que el mundo está atravesando no pueden no implicar cambios políticos importantes. El capitalismo ha fracasado a través de su expresión política, la democracia representativa parlamentaria. Es en cuanto a su no vigencia que debemos buscar ese cambio.

Un panorama nuevo es posible: el de la democracia no representativa, directa, absoluta, el socialismo desde abajo. Los hechos han demostrado que la toma del poder como objetivo primario no es válida. La transición implica un largo proceso: los sectores de poder se resisten a desprenderse de su posición de privilegio. En sus intentos de aferrarse al mismo, los totalitarismos son los últimos estertores, con las atrocidades del nazismo, del falangismo, la monstruosidad del stalinismo (la burocracia en el poder), del sangriento Khmer Rojo, la falacia de las democracias populares, los contradictorios regímenes “marxistas” africanos, la ambivalencia del comunismo chino, pasando por los fracasos del laborismo británico, del socialismo francés, de la socialdemocracia alemana (la República de Weimar) y no hablemos de nuestras débiles democracias latinoamericanas.

La democracia participativa y directa: la horizontalidad, el socialismo desde abajo, es el desafío. Un objetivo que, con herramientas tecnológicas como la informática y las redes sociales, resulta más cercano. Es un pensamiento propuesto por los autonomistas italianos como Toni Negri, Paolo Virno, a partir de una interpretación de Spinoza y pensamientos de Foucault.

Eso no significa que sea pensable aquí y ahora. Desde ya los objetivos inmediatos no pueden ser los mismos en los distintos países: en los países árabes con el fanatismo del terrorismo panislámico y en Israel con la fobia anti palestina y el expansionismo judeo-centrista. También en la Argentina, a medio camino entre el desarrollo y el subdesarrollo bajo la vigencia de un autoritarismo populista gracias al fenómeno de la soja que sextuplicó el valor de su producción. Una situación similar a la del peronismo del 48, con Europa hambrienta de carne y a la del chavismo con el petróleo sobrevalorado por sus socios de la OPEC y las necesidades yanquis, el “peor enemigo”. Un fenómeno contradictorio que dio lugar a que sectores salpicados por el acceso a niveles de tecnología como los celulares, DVD y TV, creyeran en los beneficios del modelo. Así nació la inmigración periférica y proliferaron los talleres esclavos y las “Saladas”. Una situación que coloca al autoritarismo populista latino americano en una situación contradictoria, en alguna medida similar a la de algunos países africanos como el Congo ex Belga subsumido por la extracción del coltán en la forma de trabajo semi esclavo y una realidad de miseria origen de la huida hacia la “Europa dorada”. Una problemática que coloca a la Argentina como un país en el que conviven ambos mundos: el primero y el tercero. Discépolo nos lo había señalado, hoy diría “el cable junto al calefón”.

En este marco extremo, el siglo XX ha dado muestras de otras posibilidades, con limitaciones es cierto, pero esperanzadoras. Las del castrismo cubano acorralado por el stalinismo y el imperialismo yanqui, el enriquecedor intento de Allende en Chile, ahogado por la CIA, el zapatismo centroamericano, el renacimiento del cooperativismo, son ejemplos de caminos que no terminan de abrirse en un mundo dominado por el lucro capitalista. El contexto en el que esas situaciones se dieron debe ser analizado. El fracaso de las cooperativas ha sido tomado como un ejemplo de su negatividad en cuanto o se transformaron en verdaderas sociedades capitalistas donde los beneficio devenían remuneraciones de sus directores (el Hogar Obrero) o en empresas manejadas por los ex empleados inversores iniciales (el Bauen) o por órganos al servicio de los partidos que tomaban (o toman) el control. Ni qué hablar de las “cooperativas” organizadas por los sectores del poder cuya supuesta actividad laboral (limpiar paredes, remover escombros) esconde el clientelismo de las manifestaciones partidarias. En la misma línea, los movimientos que so pretexto de la reinserción social, se nutren de las cárceles para las actividades clientelísticas barriales.

En la actualidad, los movimientos y talleres cooperativos, surgidos de empresas cerradas que lograron superar la tradicional convocatoria de acreedores, nos muestran que ese es uno de los caminos. Son talleres nacidos con la toma de las empresas por sus trabajadores, que aunque con problemas, en una red horizontal que supere el cepo capitalista, tienen otras posibilidades. Un ejemplo, que valdría analizar, el de las “manzaneras” y “los nidos de niños y de ancianos” propiciados por el duhaldismo, que sin base social, murió por clientelístico y la declinación de su promotor político.

El tema de las ONG es también para analizar. Por un lado las organizaciones barriales, cooperativas urbanas, vecinales, de apoyo a escuelas rurales, las cooperadoras escolares aunque limitadas son exitosas; su proliferación son prueba de ello y no hay duda que en un contexto diferente, lo serán aún más. Por otro lado las grandes ONG (defensoras de la fauna marina, opuestas a las experiencias nucleares) con propósitos nominales indudablemente valorables, a veces exitosos, auspiciadas con propósitos políticos (Emirato de Dubai) u ocultamiento de beneficios fiscales, disímiles en cuanto origen de los recursos y a sus bases ideológicas, a las cooperativas bolivianas bajo el control del gobierno indigenista de Evo Morales

La primavera árabe, las sentadas en la Plaza Mayor y en el boulevard Rothschild de Tel Aviv, los cacerolazos argentinos, sin pancartas ideológicas, ni banderías partidarias son situaciones que nos señalan la vía de la democracia participativa y directa: la horizontalidad, el socialismo desde abajo. Un objetivo que resulta más cercano con herramientas tecnológicas como la informática, las redes sociales y el voto electrónico implementado digitalmente desde dispositivos móviles (celulares, tabletas)

En la Argentina, donde, como en el resto del planeta es tradicional la fragmentación de la izquierda, se han experimentado algunos avances. El Partido Obrero y el Partido de los Trabajadores por el Socialismo junto a otros grupos o partidos han constituido el Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT). El FIT y el partido Autodeterminación y Libertad (Luis Zamora, proclama la democracia comunera directa) en las elecciones legislativas, municipales y comunales alcanzarían conjuntamente aproximadamente un 8% de los votos. Sus plataformas son limitadas a reivindicaciones obreras y nacionales antiprivatistas. Una herramienta interesante, en tanto abrumadoramente minoritarios, los tiempos de ocupación de las bancas proporcionales a los votos logrados en las internas partidarias. En algunos casos han logrado el consenso de legisladores de los partidos tradicionales gracias a lo cual fueron aprobadas leyes como la ley de Protección de los Glaciares y la ley de Bosques.

No hay duda que ese es la estrategia en la medida en que sus dirigentes abandonen el vedetismo, el dogmatismo y la tradición de verticalidad leninista-trotskista. Sería una manera de polarizar el sector de los que buscan una democracia horizontal, directa y comunera. En cuanto a su intransigencia, que por estar en crecimiento, creen que los puede llevar mucho más allá, lo que es evidente es su falta de vocación por el poder, porque salvo en caso de una crisis general, difícilmente los sectores medios, medios bajos, empobrecidos y la masa de los trabajadores se identificarán con un clasicismo como el que representan. El camino es el de un Auténtico Frente Progresista Amplio y Popular que podría polarizar a los sectores que buscan la salida que el mundo requiere. Sería una manera de comenzar a tomar vuelo.

29 de julio de 2015

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: